Roscón de Reyes

Ingredientes

Para el prefermento
50 g de harina de fuerza
10 g de azúcar
16 g de levadura fresca de panadería
30 g de leche tibia

Para la masa del roscón
3 huevos L
Ralladura de 1/2 limón (5 g)
Ralladura de 1/2 naranja (4 g)
70 g de mantequilla derretida
10 g de esencia de azahar
20 g de zumo de naranja
40 g de leche tibia
80 g de azúcar
Prefermento
400 g de harina de fuerza + 50 g a mayores
4 g de sal

Preparación

Comenzamos preparando el prefermento colocando en un bol la harina con el azúcar, desmenuzamos la levadura y añadimos la leche tibia. Removemos bien con una cuchara o con las manos, hasta que se integren los ingredientes. Tapamos con film o un paño de cocina y dejamos fermentar a temperatura ambiente durante una hora. Pasado el tiempo lo podemos utilizar para seguir con la receta o guardar en la nevera (toda una noche) hasta su uso. Si decidimos guardar el prefermento en la nevera, tendremos que retirarlo con suficiente antelación para que en el momento de utilizarlo esté a temperatura ambiente (1 hora aproximadamente).

Seguimos con la masa. Batimos los huevos ligeramente en un bol grande y les añadimos las ralladuras del limón y la naranja, la mantequilla derretida, la esencia de azahar, el zumo de naranja y la leche tibia. Si utilizamos una panificadora, lo volcamos todo en la cubeta. Si lo vamos a hacer a mano, lo dejamos en el bol.

A continuación añadimos el azúcar, el prefermento, 400 g de harina y la sal. En la panificadora seleccionamos el programa que solo amasa y que dura 15 minutos. Solo pondremos 400 g de harina, reservamos 50 g (incluso puede que necesitemos más) por si hiciesen falta. Si no tenemos panificadora hacemos un volcán con la harina, hacemos un hueco en el centro y ponemos el prefermento, el azúcar y la sal. Amasamos y vamos añadiendo los líquidos que teníamos en el otro bol. Amasamos hasta tenerlo todo bien integrado.

Pasado el tiempo comprobamos la masa y si está aún un poco granulada y pegajosa, la tocamos con los dedos y se nos quedan restos de masa en la mano, añadimos 50 g más de harina y seleccionamos de nuevo el programa que solo amasa. Si no tenemos panificadora, añadimos la harina y seguimos amasando.

Puede que tengamos que añadir harina hasta 3 o 4 veces más, hasta que el aspecto de la masa nos parezca liso, brillante y tengamos una masa elástica, ligeramente pegajosa, pero que se maneja bien.

Una vez tenemos la masa lista, preparamos un recipiente que sea amplio, lo untamos de aceite y colocamos la masa dentro, tapamos bien el recipiente con papel film y la dejamos levar. Ahora podemos hacer dos cosas, o bien dejamos levar a temperatura ambiente, lo que nos llevará unas cuantas horas, o bien la metemos en la nevera hasta el día siguiente, siempre y cuando hagamos la masa de noche. Ejemplo: hacemos el prefermento a las 21:00 h, lo tendremos listo a las 22:00 h, amasamos, terminaremos sobre las 22:30 h-22:45 h, tapamos la masa y a la nevera. Al día siguiente al levantarnos, la sacamos y la dejaremos unas dos horas fuera hasta que alcance la temperatura ambiente.

Una vez la masa ha levado, la retiramos del recipiente y la volcamos sobre la mesa de trabajo. En este momento decidimos si queremos un roscón o dos. Si queremos dos, pesamos la masa y separamos dos porciones iguales. Formaremos dos bolas. Cogiendo masa del exterior y llevándola al centro, iremos remetiendo la masa hasta forma una bola. Luego le daremos la vuelta y la giraremos unas cuantas veces con las dos manos para que nos quede una bola bonita.

Una vez la bola hecha, formamos el roscón. El procedimiento es muy sencillo. Metemos los dedos por el centro de la bola, haciendo el hueco. Una vez hecho el hueco, agarramos la masa y la sujetamos con la mano, levantándola en el aire mientras la vamos girando al mismo tiempo para que el agujero se vaya ensanchando con su propio peso. Esto lo haremos despacio y con calma, de esto dependerá que nuestro roscón quede bonito.

Tenemos que dejar un agujero central bastante grande porque luego con el levado se cerrará un poco. Podemos colocar algo en el centro para evitar que esto ocurra, como un aro de emplatar engrasado, por ejemplo. Colocamos el roscón ya formado en la bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Tapamos con un paño y dejamos levar de nuevo.

Una vez levado el roscón, lo pintamos con huevo batido, le ponemos un poco de azúcar humedecido que no es más que eso, un poco de azúcar con unas gotas de agua, se remueve y listo para colocar. Por último unas guindas, frutas escarchadas o confitadas o almendras fileteadas.

Llevamos al horno precalentado a 170º C, con calor arriba y abajo, y lo ponemos en el centro del horno o una altura por debajo. Vigilaremos porque suele tostarse rápido por arriba. Si esto ocurre lo taparemos con papel de aluminio o ponemos una bandeja en la parte de arriba del horno. Estará listo en unos 20-25 minutos más o menos, depende del tamaño del roscón. Los sacamos y los dejamos enfriar por completo.

Notas

Una vez los roscones están fríos, podemos rellenarlos con nata montada, crema pastelera o crema de trufa.

Fuente: Kanela y Limón

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